La otoplastia es una intervención que corrige la forma, el tamaño o la proporción de las orejas separadas para devolver el equilibrio a tus facciones.
Analizamos el proceso real de esta cirugía y todo lo que te puede interesar: desde su evolución hasta los tiempos de recuperación y aspecto final de las cicatrices.
Otoplastia en edad adulta
El complejo de las orejas despegadas no se pasa con la edad.
Muchos adultos llevan esa pequeña incomodidad en silencio, adaptando su peinado o evitando ciertos ángulos en las fotos.
Decidir dar el paso a los treinta, cuarenta o cincuenta años no es un capricho estético, es querer sentirse bien.
A diferencia de los niños, el cartílago de la oreja en un adulto ya está completamente formado y es más rígido.
Sin embargo, esto no complica la intervención.
La otoplastia en adultos sigue siendo una cirugía plástica sencilla y que apenas dura una hora.
Se realiza con anestesia local y sedación, lo que significa que vuelves a casa el mismo día.
¿Qué resultados se pueden esperar?
El objetivo de una otoplastia es devolver la proporción y la armonía a tu cara.
Al modificar el ángulo y la proyección del cartílago, la mirada de los demás deja de irse directamente a los lados de la cabeza.
Tus orejas simplemente pasan desapercibidas.
El cambio es visible de forma inmediata nada más retirar el primer vendaje.
Sin embargo, esa no es la imagen definitiva.
Los resultados definitivos se aprecian entre los tres y los seis meses tras la intervención.
Cuando la inflamación disminuye por completo y el cartílago cicatriza en su nueva posición.
Cicatrices y visibilidad
El mayor miedo es que el cambio se note demasiado o que una marca levante sospechas de cirugía.
La técnica actual está diseñada para que la intervención sea invisible a los ojos de los demás.
La incisión se realiza en la parte posterior de la oreja, en el pliegue natural que une el pabellón auricular con la cabeza.
Al ubicarse en esta zona oculta, la herida queda completamente protegida de la vista, incluso si llevas el pelo corto.
Con las semanas, la línea rojiza se aplana y pierde color hasta convertirse en una fina marca casi invisible.
La piel de esta zona tiene una excelente capacidad de regeneración.
¿Cómo es el postoperatorio?
La recuperación de una otoplastia es mucho más llevadera de lo que la mayoría imagina.
No requiere un reposo absoluto en cama ni paralizar tu vida por completo.
La clave de un buen postoperatorio está en proteger la zona mientras el cartílago se asienta en su nueva posición.
El proceso se gestiona cómodamente desde casa siguiendo unas pautas muy sencillas.
Primeros días
Volverás a casa con un vendaje acolchado que protege las orejas y las mantiene fijas durante las primeras 48 o 72 horas.
- Realiza un reposo relativo: duerme boca arriba con la cabeza elevada para reducir la inflamación y evita cualquier apoyo o roce en las orejas.
- Tras retirar el vendaje en clínica, usarás una banda elástica de día y de noche. Así aseguramos que el cartílago cicatrice en su nueva posición.
Vuelta a la rutina
Tras la primera semana y con la banda elástica, volverás a tu rutina. Si trabajas en oficina o desde casa, podrás reincorporarte en solo dos o tres días.
- El gran cambio llega a las dos semanas, cuando retiramos los puntos en la clínica (desde ese momento, la banda elástica solo será obligatoria para dormir durante el primer mes).
- El regreso definitivo al 100% exige solo dos límites: espera un mes para hacer natación u otros deportes, y protege la cicatriz del sol con gorra o protector solar.
Como expertos en el sector de la cirugía, en Dra. Espiñeira sabemos que entender la anatomía de tu rostro no solo te ayuda a elegir el procedimiento idóneo. Te permite comprender el valor real de recuperar tu seguridad.
